ELECCIONES CATALANAS:
FRACASA EL
CONTUBERNIO PP-MAS
Antonio Mora Plaza
Cualquier visitante extranjero a este
país que, llevado por la curiosidad, observara el resultado de las elecciones
al Parlamento de Cataluña del 25 de noviembre y leyera la prensa de derechas
(de extrema) al día siguiente como el ABC, El Mundo, La Razón, etc., o viera
los debates de supuestos expertos tertulianos en las cadenas de televisión,
creería que, o bien se ha equivocado de prensa y televisión, o se ha equivocado
de país. La extrema derecha mediática de este país –muy mayoritaria en los medios-
se ha apresurado a certificar el fracaso del proyecto soberanista de Cataluña y
sus deseos de independencia porque el partido que gobierna en la Autonomía de
Cataluña ha perdido 90.489 votos, pasando de 1.202.830 votos en el 2010 a 1.112.341 en el 2012. Se diría que tenían los
titulares ya en prensa y no les ha dado tiempo a cambiarlos; o quizá es que no
lo hubieran cambiado incluso con resultados más favorable para el líder de CiU.
Es verdad que las encuestas auguraban resultados más favorables, pero esta vez
los augures se han equivocado notablemente, ridículamente, pero eso es un
problema de las empresas que se dedican a tales menesteres. Porque eso no
cambia el fondo de la cuestión. La falacia de la extrema derecha mediática
estriba en confundir los deseos de independencia de una parte del pueblo
catalán con los deseos de independencia del Sr. Artur Mas y su partido. En
efecto, el partido de derechas del Sr. Mas ha perdido estos 90.489 votos, pero
el partido que más representa los deseos de independencia desde la izquierda en
Cataluña, es decir, Esquerra Republicana de Catalunya, ha pasado de 219.173
votos a ¡496.292! Entre ambos el soberanismo catalán se ha reforzado en 186.630
votos. Más aún, si a estos partidos les sumamos la variación de votos de CUP y
SI, el resultado es que ese soberanismo ha ido de 1.524.924 votos en el 2010 a 1.781.460 en el 2012, es decir, se ha reforzado con
256.536 votos, un 16,8% de aumento. Los malos analistas y los malos periodistas
que escriben en los medios de extrema derecha y que salen en las televisiones
confunden el análisis en términos de escaños con el análisis en términos de
votos, lo cual les descalifica para siempre. Es verdad que en términos de escaños,
aparentemente, el soberanismo ha perdido dos escaños, pasando de 76 a 74, lo cual no se puede hablar además de
significativo retroceso en términos de aritmética parlamentaria. Pero estos
medios han omitido el papel de otro partido en Cataluña: Iniciativa per
Catalunya y sus coaligados. Ello ha ocurrido porque estos medios siguen con el
paradigma franquista de antes roja que
rota (refiriéndose a España). Este partido no ha apoyado decididamente la
independencia pero sí el derecho a
decidir. ICV ha pasado de 230.824 votos en el 2010 a 358.857 en el 2012. La conclusión es que este derecho a decidir ha recibido un apoyo
de 2.140.317 votos en estas elecciones, cuando estos mismos partidos
(CIU+ERC+SI+CUP+ICV) obtuvieron 1.755.748 en el 2010. Un aumento de 384.569
votos, un ¡21,9%! Los partidos que no propugnan ni el soberanismo ni la
independencia (PP+PSC+Ciutadans) han aumentado, bien es verdad, en 201.002
votos, pasando de 1.068.453 a 1.269.455. Pero incluso aquí tienen un problema la
derecha nacional de origen franquista como es el PP y también el mismo PSOE, y
es que el propio PSC, el partido hermano, sí parece apoyar el derecho a decidir, aún cuando se pueda
atisbar que se pronunciaría en contra de la independencia de Cataluña. Dicho de
otra forma, apoyaría una consulta o referéndum sobre la cuestión aunque fuera
para decir que no. En términos de escaños el soberanismo catalán se ha
reforzado en uno, pasando de 86 a 87 puestos en el parlamento catalán si incluyéramos a
ICV en el proyecto mínimo del Sr. Mas: el del derecho a decidir.
En cualquier caso un proyecto
soberanista en Cataluña estará destinado al fracaso si lo tiene que liderar la
derecha catalana como es CiU, porque esta partido es esclavo de la poderosa
patronal catalana, de sus cámaras de comercio y de la banca catalana, espacialmente
de La Caixa, y los representantes de estas organizaciones no se han pronunciado
precisamente por la independencia. A los mercaderes y banqueros no les interesa
la independencia de Cataluña, no les interesa nada que suponga grandes cambios
institucionales sujetos además a una incertidumbre extrema. Y más teniendo en
cuenta que ello supondría de entrada la salida del euro del nuevo país. Al
menos así lo han considerado los dirigentes –más bien funcionarios– europeos en
Bruselas y en el BCE. Y esto lo sabe y lo sabía el Sr. Mas, que no parece una
lumbrera pero tampoco hay que suponerle tan tonto como parece. En realidad todo
esto, estas elecciones, han sido un paripé
montado por el Sr. Mas con la aquiescencia del P.P. porque ambos suponían que
les daría votos: el anticatalanismo del PP le da votos en el resto de España e
incluso en Cataluña (de 387.066 a 471.197) y el antiespañolismo de CiU del Sr. Mas y
sus compañeros de ejecutiva del partido preveían también un aumento en
Cataluña. En este sentido –y sólo en este sentido– el Sr. Mas y la derecha
catalana han fracasado. En realidad al Sr. Mas el resultado electoral de estas
elecciones le ha quitado un peso de encima porque su proyecto soberanista en
solitario estaba destinado al fracaso. Sus primeras palabras pidiendo la
complicidad de los partidos catalanistas demuestran que sí tenía pensada la
salida o escusa de su fracaso: pedir el apoyo ahora de los que reclaman de
verdad la independencia. Ahora ya puede decir el Sr. Mas que si el proyecto no
sigue adelante no será porque no haya puesto empeño en ello, sino porque el
resto de los partidos independentistas –claramente en referencia a ERC– según
él, no apoyan esos deseos. La conclusión ya la adelantábamos: el soberanismo en
Cataluña no ha fracasado, lo que ha fracasado es el soberanismo de
mentirijillas del Sr. Mas y CiU –habría que decir que sólo Convergencia–, ha
fracasado el populismo de derechas, la demagogia para obtener votos. Pronto
veremos a CiU y al PP apoyándose mutuamente en ambos Parlamentos para seguir
con los recortes y mandar a más españoles al paro.
Porque lo que sí se ha producido en
Cataluña es una crítica a la política económica de los recortes, al furor
privatizador del PP y CiU, al desmantelamiento del Estado de Bienestar, que
para estos ambos son partidos hermanos. Si sumamos los votos de CiU, PP y Ciutadans vemos que han aumentado, es
verdad, en 162.413 votos, pasando de 1.696.050 en el 2010 a 1.858.463 en el 2012 (un 9,6% de aumento), pero la
izquierda sociológica ha pasado de 1.128.151 votos en el 2010 a 1.551.309 en el 2012, es decir, 423.158 votos más, un
¡37,5%! de aumento. Este fracaso es lo que han ocultado tanto CiU como la
inmensa mayoría de los medios de comunicación de este país. Y cabe suponer que
esta crítica ya está pasando en el resto de España. La ventaja en Cataluña y en
Euskadi es que hay partidos tanto de derecha como de izquierda, tanto
independentistas como no independentistas, como para que pueda reflejarse
electoralmente estos cambios y sin que el sistema electoral lo desvirtúe
significativamente.
El que se lo tiene que hacer mirar es
el PSOE y su partido hermano en Cataluña, el PSC, porque este partido ha pasado
de 1.182.299 votos en las elecciones de 1999 a 523.333 en estas últimas. Es decir, ha perdido uno de
cada dos electores. Si nos atenemos a los artículos escritos por el Sr. Griñán y
el Sr. Redondo (Terreros) en la prensa parecería que no han escarmentado y que
siguen atribuyendo a la crisis económica el descenso de su electorado, incluso
¡un año después de las elecciones generales! Y es precisamente la catalana
Carme Chacón la que ya propugna una crítica al segundo gobierno de Zapatero, a
sus medidas económicas de mayo del 2010. Por ahí van los tiros, con perdón, pero
esas balas van con mucho retraso y con mucho retardo.
Madrid, 28 de noviembre de
2012.
para la revista digital "Nueva Tribuna"
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