EL PARTIDO POPULAR O LA MENTIRA PERMANENTE
Antonio Mora Plaza
Es
verdad que hay promesas o programas electorales que la realidad no permite
cumplir, pero lo que está haciendo el Partido Popular con sus promesas, no sólo
derivadas de su programa –inexistente en lo concreto-, sino derivadas de las
críticas que hizo al gobierno de Zapatero en su momento es un permanente
insulto a sus votantes y a su dignidad. Es verdad que no somos los que no hemos
votado a este rescoldo del franquismo que es el P.P. los garantes de la
dignidad de sus votantes, pero resulta llamativo que tras tanta promesa
incumplida sólo haya perdido este partido un 8% de intención de voto. Este
hecho, insólito en Europa, debe hacer meditar a la izquierda. El P.P. prometió
que no iba a subir los impuestos y ha realizado la mayor subida de la historia;
dijo que iba a convertir los contratos temporales en indefinidos y ha
convertido todos los contratos en temporales al permitir que los nuevos
contratados puedan ser despidos sin indemnización al cabo de un año; prometió
que no iba a tocar la sanidad y educación pública y hoy todo está en peligro: privatización
creciente, copago farmacéutico, notable rebaja de los presupuestos para sanidad
y educación (10.000 millones de euros), menos becas, menos para la
investigación, menos para el cine. A los pensionistas le suben el 1%, pero a
casi la mitad de ellos les sube el IRP más los medicamentos. La lista es larga
y es como si Atila, convertido en registrador de la propiedad de Pontevedra,
hubiera pasado por nuestro precario e insuficiente Estado de Bienestar y lo
hubiera laminado. También están en peligro las libertadas democráticas al
convertir en delito lo que llaman “las resistencia pasiva” o por la urdacización de TVE en ciernes. Berlusconi
debe sentir desde su aparente retiro que su semilla ha fructificado más allá de
la bota italiana. El P. P. ha
aprovechado la crisis para voltear todo el Derecho Laboral, todo el Estatuto de
los Trabajadores, rompiendo el equilibrio de la situación asimétrica que se da -per se- entre trabajadores y
empresarios. Y a pesar de todo, todavía hay quien mantiene la intención de voto
a este partido. No quiero aventurar una explicación porque creo que faltan
encuestan profundas sobre los votantes del P.P., lo mismo que resultaba
inexplicable que, a pesar de las tropelías del nuevo duce italiano (Berlusconi), aún mantenía una intención de voto
capaz de mantenerle en el gobierno y tuvieron que dar un golpe de estado los tecnócratas para echarlo. Pero, en cualquier
caso, es algo digno de considerar por la izquierda, porque pone en duda el mito
de la modélica transición española y
la permanente herencia franquista que recoge el P. P. La crisis y –sobre todo–
las medidas de mayo del 2010 y posteriores explican la desafección de la
izquierda sociológica con el PSOE (pérdida de 4.300.000 votos), pero no puede
explicar el voto del P.P. No ha habido una transición sociológica del
franquismo a la democracia por parte de la derecha de este país aún cuando
hayan pasado ya 37 años desde la muerte del criminal y dictador Franco.
Todo lo anterior es importante porque
las mentiras y las promesas del P.P. pueden impedir la necesidad de un cambio
de criterio sobre la austeridad impuesta desde Alemania por la Merkel y el BCE a
la Unión Monetaria, con Rajoy queriendo ser el alumno destacado y buscando
refugio de su ignorancia entre los refajos de la teutona. Hasta ahora está
manteniendo la necesidad de reducir el déficit porque en esto se ha basado una
mentira más, una mentira de una importancia capital. Rajoy obtuvo muchos votos
sosteniendo que el presidente anterior había provocado el déficit porque era un
manirroto y había gastado más de lo
que había ingresado. Lo primero era mentira y lo segundo era verdad, pero no es
lo mismo tener un déficit de cerca de 90.000 millones de euros porque se ha
gastado más de lo que se había gastado antes, que ese mismo déficit porque los
ingresos han caído en un cantidad en torno a los 80.000 millones de euros. Y no
es lo mismo para la política económica que es necesario implementar a partir de
ahora. También era mentira que fuera Zapatero quien hubiera gastado más –vemos
que era mentira–, sino que eran las CC.AA. las que lo habían hecho. Otra
mentira que ahora intentan disimular ante sus votantes como si nunca hubieran
dicho lo contrario.
La postura oficial del PSOE ahora es
que no basta con reducir el déficit, sino que son necesarias medidas de
crecimiento. Creo que el PSOE se equivoca, porque no se pueda tomar una medida
y su contraria porque entonces sus efectos se contrarrestan y no repercutirán
en el empleo. En realidad la medida correcta sería olvidarse de los déficits,
dejarlos como están hasta más ver, e implementar un nuevo plan Marshall, mejor que aquél, con el sólo objetivo de crear
empleo mediante gigantescas inversiones en sectores donde tengan mayor
elasticidad gasto/empleo. En España, el turismo, la construcción, la
dependencia, El Estado de Bienestar en general y la industrias y servicios
relacionados con el idioma español. En Europa cada país tiene sus puntos
fuertes y débiles en cada sector, por lo que habría que concretarse
sectorialmente esa inversión según su capacidad de creación de empleo (esto
sólo se sabe con tablas Input-Output).
Mientras estemos en la austeridad impuesta por la física Merkel o por este
aprendiz de nada que es Rajoy, no saldremos de la pendiente hacia el desastre
en el que nos han metido.
La otra pata que es necesario reconstruir es el
crediticio. De nada ha servido el billón de euros con que el BCE ha salido en
dos tandas en menos de 4 meses, porque los bancos –al menos los españoles– o lo
han devuelto al BCE o han comprado deuda pública, pero en ningún caso lo han
repercutido a empresas y particulares. Otro error también de banqueros y
políticos, porque lo prioritario es el crédito y no la solvencia. Ésta hay que
dejarla –al igual que el déficit– para cuando salgamos de la crisis. Un
terrible error a corregir. Parece que Mr. Hollande en Francia se ha dado cuenta
y habla de hacerlo desde la banca pública. Habrá que verlo si se atreve, pero
al menos sí se ha dado cuenta de la solución, además de hacerlo con el
problema. En España, ni el P.P. ni el PSOE apuntan ninguna solución aceptable
ante este inmenso problema.
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2.006
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2.007
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2.008
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2.009
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2.010
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2.011
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PIB
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985.547
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1.053.161
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1.087.749
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1.047.831
|
1.051.342
|
1.073.383
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Salarios
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465.827
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503.870
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533.570
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519.826
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506.738
|
501.446
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FBC
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301.263
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323.216
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312.046
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251.483
|
240.289
|
232.429
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Construcción
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218.529
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230.435
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220.152
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179.015
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162.545
|
150.144
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Salarios/PIB
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47,3%
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47,8%
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49,1%
|
49,6%
|
48,2%
|
46,7%
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FBC/PIB
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30,6%
|
30,7%
|
28,7%
|
24,0%
|
22,9%
|
21,7%
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Construcción/PIB
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22,2%
|
21,9%
|
20,2%
|
17,1%
|
15,5%
|
14,0%
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fuente: Banco de España, INE y elaboración
propia / en millones de euros
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En el cuadro anterior se pueden ver algunos de los
problemas de la economía española. El principal, la disminución de la
participación de los salarios en el PIB, pasando de un 49,1% en el 2008 al
46,7% en el 2011. Estas rentas son las más estables para el Consumo y la
consiguiente Producción. Si a la disminución del Consumo le añadimos la
reducción brutal del Gasto Público, la de la inversión privada y la atonía del
saldo comercial exterior, lo que tenemos es que todos los componentes de la demanda
agregada están añadiendo a la crisis el vértigo de la recesión. Vemos
también la caída de la formación bruta de
capital (FBC) –tan necesaria tanto para el aumento de la productividad como
por su efecto multiplicador sobre el
producto bruto–, pasando del 30,7% en el 2007 al 14% en el 2011. La
Construcción sería la máxima responsable, pero también la inversión en bienes de equipo. Cuando veía a la
ministra de Fomento presumiendo de la reducción de su presupuesto para ayudar a
cuadrar las cuentas, pensaba que un título –el de medicina si no me equivoco–
no sirve para paliar la cretinez.
Los plazos ya se han cumplido, estamos
cayendo por la pendiente merced, no ya a la crisis mundial, sino a la pandilla
de cretinos neoliberales que sin formación ni análisis solventes –aunque con
título de economista en algún caso– están sirviendo a quienes creen que pueden
obtener la leche y la carne simultáneamente de la vaca. A la vaca, o la ordeñas
para que te de leche o la matas para que te de carne, pero no se puede hacer ambas.
Madrid, 28 de abril de 2012.
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